top of page

Terapia de pareja

"Escuchar es un arte y, sin duda, uno de los actos más importantes de amor."

(Rainer M. Rilke)

albertoaseropsicologo_favicon_trasp.png

Muchas parejas se deterioran no tanto por sus diferencias (a veces enormes), ni por falta de afecto, ni por los pequeños y grandes golpes de la vida, sino por la distancia que la incomprensión recíproca va sembrando silenciosamente.

​

Muchos de los roces que aparecen en la convivencia, y que solemos reducir a "problemas de comunicación", pueden expresar dinámicas personales profundas que uno o ambos miembros de la pareja no reconocen.

​

Al examinar detenidamente un conflicto sobre algún asunto incluso menor y cotidiano, no es raro descubrir que lo que está en juego va mucho más allá del motivo aparente de la discusión. Detrás de un reclamo insistente sobre algo trivial como a quién le toca lavar los trastes pueden encontrarse heridas afectivas de la infancia, temores difíciles de expresar, patrones de pensamiento o de conducta que se repiten inadvertidamente, o transformaciones personales que la relación vive como una amenaza en lugar de poder acompañarlas.

 

La terapia de pareja ofrece un espacio para volver a escucharse y expresar lo que cada uno vive, siente y necesita, precisamente cuando la confusión, el dolor o los sentimientos encontrados dificultan comprender lo que está ocurriendo y encontrar una salida desde dentro de la propia relación.

​

La terapia de pareja no es un juicio, ni el terapeuta es un juez: no se trata de decidir quién tiene razón ni de convencer a nadie de permanecer juntos o separarse. Se trata de ayudarles a tomar la distancia necesaria para detener la inercia que los arrastra y reconocer lo que realmente sucede en cada uno y entre ambos, más allá de las divergencias habituales.

​

Desde esa nueva perspectiva puede comenzar a construirse un diálogo en el que ambos puedan expresarse sin sentirse expuestos y escucharse sin sentirse juzgados. Un diálogo que permita reconocer las experiencias, expectativas y temores que cada uno lleva consigo y que, muchas veces sin advertirlo, influyen en la relación. Esa comprensión puede abrir posibilidades que antes parecían fuera de alcance.

​

En ocasiones, el trabajo terapéutico permite reconstruir el vínculo y renovar un proyecto compartido. En otras, ayuda a reconocer que lo mejor es tomar caminos distintos. En ambos casos, el propósito es que no sea el desgaste quien decida, sino las personas, desde una mayor claridad sobre lo vivido y sobre lo que cada uno desea construir de ahora en adelante.

​ATIENDO:

  • crisis vitales y relacionales

  • dificultades de comunicación y comprensión mutua

  • problemas de convivencia

  • conflictos recurrentes

  • distanciamiento emocional

  • celos

  • infidelidad

  • diferencias de expectativas o proyectos de vida​

Presencial y en línea*

* Salvo situaciones muy específicas, procedimiento y resultados son los mismos en ambas modalidades.

bottom of page